Cómo no, todos vamos a querer adquirir un tipo de aparatología que nos proporciones excelentes resultados con una amortización super rápida.

El problema viene cuando aparecen una infinidad de modelos, con diferentes características técnicas, potencias, frecuencias, profundidades, etc.

Muchas veces, al final por el desconocimiento, acabamos haciendo una elección por otros tipos de motivos.

Nos pensamos que porque los equipos sean más grandes, con más potencia, más caros o más prestigiosos van a ser los mejores, y no es así siempre, se tienen que ajustar a tus necesidades.

En los días que corren tenemos un sinfín de compañías que nos ofrecen los mejores equipos, claro esta, qué nos van decir, los suyos son los mejores, los más bonitos y los más efectivos.

¿Qué debemos hacer ante toda esta información?

Pararnos y observar realmente qué se adapta mejor a nuestro centro, forma de trabajar y a la demanda de nuestros clientes.

Lo primero y más importante de todo, el equipo que compremos, tiene que estar certificado si o si, si no queremos acabar con nuestro negocio.

La compañía por la cual nos decantemos tiene que ser una empresa que nos aporte seguridad, si está presente en ferias y congresos nacionales e internacionales, ya dirá mucho del tipo de aparatología que es, que esté en continua formación para que nos pueda apoyar en el momento de la puesta en marcha del equipo, tanto en formación, marketing enfocado a ese tipo de servicio para así venderlo a nuestros clientes, si tienen centros, que ellos mismos utilicen esos equipos y saber que dan los resultados deseados, que nos den facilidades para la compra del equipo,un buen servicio técnico y que podamos tener una constante comunicación con ellos en caso de tener cualquier problema.

Equipos hay muchos en el mercado, pero a la hora de la verdad, todos realizan las mismas funciones, simplemente tendrán detalles para hacernos el servicio más fácil, pantalla táctil, controles de temperatura, control wifi, etc…

Debemos fijarnos en nuestro presupuesto y saber si podremos afrontar ese gasto y lo vamos a amortizar rápidamente, si no lo tenemos claro, existen otras opciones como el alquiler de los equipos para ver si puede encajar en nuestro centro y una vez que lo comprobemos, ya decidirnos a la compra.

Otra de las cosas que no debemos pasar por alto, es qué tipo de aparatologia podemos tener en nuestro centro, ya que si no eres un centro médico, no podrás utilizar equipos designados a ello, de lo cual, el fabricante te debería de informar e incluso no dejarte adquirir ese equipo.

Recordad que el profesional es el protagonista y nunca el equipo que compremos, tiene que ser algo que ayude a realizar nuestro trabajo, son herramientas a nuestro servicio y no viceversa.