Seguramente se te ha pasado por la cabeza miles de veces que te encantaría tener tu propio negocio y hacer de tu pasión tu medio de vida, pero llega ese momento en el que te pones a pensar y no sabes ni por dónde empezar. Te vienen a la cabeza un millón de dudas y acabas desechando la idea, trabajando para otro y enriqueciéndolo.

Lo primero que tienes que tener claro es que vales para ello, ya seas la cabeza visible y estés al pie del cañón en tu centro o seas la parte inversora, y aunque sólo lleves la parte de negocios tienes que tener conocimientos del mundo para llegar al éxito.

Una vez que lo tengas claro y decidas dar el paso y abrir tu propio centro, lo primero que tendrás que realizar es un estudio de mercado en tu zona para ver qué tipo de competencia tienes a tu alrededor y con qué tipo de clientela contarías.

Deberás de confeccionar un plan de negocios en base al estudio que hayas realizado y contar con todo tipo de gasto que tendrás que asumir, como el local, seguros, licencias, gestoría, la decoración, personal, los consumibles, aparatología, cosmética, personal, marketing…

Se que ahora mismo estarás pensando: “¡Madre mía! Qué locura y que de gastos se me vienen encima…” Pero debes de saber que hoy en día tienes un montón de opciones para que se te haga “más llevadero”, desde contar con especialistas que se encarguen de todo y te hagan la puesta a punto para que llegues directamente al día de la apertura o no empezar con grandes desembolsos para ofrecer el servicio a tus clientes, puedes compartir espacios de tu salón que tengas libres para que empresas profesionales te suministren los servicios en explotación compartida, alquileres de equipos, alquiler de tus salas libres para profesionales médicos, y todo ello contando con ingresos sin hacer inversiones para que puedas ir generando beneficios y más adelante empieces a incorporarlos por ti misma.

Así que no te agobies y comienza tu sueño, tienes un mundo de posibilidades.

¡Aquí estaremos para seguir ayudándote!

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